Son partículas diminutas que se desprenden de botellas, envases, textiles sintéticos y otros productos de uso común. Aunque a simple vista no se ven, se han detectado en el agua, en alimentos y en el aire que respiramos.
- Ingresan en el cuerpo al consumir agua o alimentos envasados
- Respirar partículas suspendidas en el aire
- Calentar comida en recipientes plásticos ·
- Por el desgaste de ropa sintética y utensilios de uso diario.
La comunidad científica estudia si la exposición prolongada a todo esto podría relacionarse con inflamación, alteraciones hormonales y otros efectos en la salud
Medidas de prevención: Adoptar hábitos más sostenibles que, no solo contribuyan al cuidado del planeta, sino que también puede favorecer nuestro bienestar y el de las futuras generaciones ·
- Usar recipientes de vidrio o acero inoxidable.
- Evitar calentar alimentos en envases plásticos.
- Reducir el uso de botellas desechables.
- Lavar frutas y vegetales antes de consumirlos.
- Ventilar los espacios y limpiar el polvo con regularidad.
