Los determinantes sociales de salud explican cómo el nivel económico, la educación, y las oportunidades inciden en el bienestar de las personas. Y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el lugar que se tiene en la sociedad puede influir tanto en tu salud como en el tratamiento médico.
Residir en un ambiente seguro, con acceso a educación, apoyo social y atención médica oportuna, eficiente y eficaz hacen la diferencia entre enfermar, recuperarse o mantenerse sano.
Las desigualdades sociales se ven claramente en las expectativas de salud y vida.
Es oportuno reflexionar sobre esto, porque incidir en la mejora de la salud de las personas, no es solo curar enfermedades, sino transformar condiciones sociales, económicas y educativas en las que viven.
